Ir a Bolivia en 15 días es una oportunidad única para conocer uno de los países más desconocidos y apasionantes de Sudamérica. Un lugar mágico que guarda muchos secretos para el visitante.

Desde ciudades coloniales de casas de colores Patrimonio de la Humanidad, a una naturaleza lleno de contrastes, modos de vida impertérritos durante de siglos y unas costumbres en las que todo puede sorprenderte. Bolivia es un país muy diferente y para mí es uno de los lugares que más me han sorprendido.

Generalmente, debido a mi trabajo, conozco muchos destinos y es difícil que alguno me sorprenda o me parezca muy diferente de la idea preconcebida que tenía de él. Sin embargo, en Bolivia me pasó.

Sabía que era bonita, sabía que me iba a sorprender, pero me impactó lo diferente que era a otros países de la zona como Perú (me lo esperaba bastante parecido) y la identidad tan propia que tienen sus ciudades y sus habitantes.

En este artículo voy a contarte mis imprescindibles para un viaje a Bolivia en 15 días, llegando a Santa Cruz de la Sierra y volviendo a casa desde La Paz. Ya sea para una luna de miel en Bolivia o para un viaje en familia o con amigos, hay mucho que ver esperándonos.

Santa Cruz

Santa Cruz en Bolivia

Santa Cruz de la Sierra es la ciudad más poblada de Bolivia y su centro financiero. A pesar de ello, la capital es La Paz, por lo que hay bastante rivalidad entre ambas ciudades. A diferencia de La Paz, Santa Cruz no es una ciudad especialmente turística, aunque cuenta con vuelos directos desde Madrid.

Por ello, es bastante habitual que los viajes de Bolivia en 15 días comiencen aquí. Aunque muchos viajeros deciden hacer escala directamente, mi recomendación es pasar unos días para visitar la ciudad y ver los alrededores.

El propio centro histórico de la ciudad es bastante interesante, con la catedral convertida en un símbolo de la Bolivia monumental. La Plaza 24 de septiembre es el epicentro de la misma, pudiendo callejear por los alrededores para descubrir la zona más histórica y los museos más interesantes. Entre ellos, yo destaco el Museo de Arte Contemporáneo y el Museo de la Independencia.

Como capital comercial de Bolivia, Santa Cruz es también muy buen lugar para hacer compras. Aunque hay muchos mercados, mi favorito es el Mercado de Abasto, con un montón de arte y artesanía indígena a precios locales.

En las afueras de la ciudad, si tenemos tiempo yo recomiendo también el Bioparque Güembé. Se trata de una visita para un día entero. Este parque está dividido en dos zonas. Una de ellas es la parte recreativa y cuenta con diferentes piscinas, paintball, minigolf y zonas de ocio al aire libre, mientras que la otra es la reserva biológica que cuenta con un aviario con aves tropicales, un mariposario, una isla de monos, un tortugario, etc. Es super interesante para conocer más sobre la fauna de la zona.

Samaipata

Fuerte de Samaipata

Otra excursión clave que podemos hacer desde Santa Cruz en nuestro viaje a Bolivia en 15 días es la excursión a Samaipata. Situada a 120 kilómetros es un pequeño pueblo muy especial, que guarda un impresionante secreto.

Con solo 4.500 habitantes, en Samaipata viven habitantes de 25 nacionalidades diferentes, especialmente hippies europeos. Así, el ambiente de la localidad es muy interesante, llena de gente joven amante de la naturaleza que convive con los lugareños de toda la vida.

Aunque el pueblo es bastante bonito, está situado justo en la base de los Andes, tiene otros atractivos. Alrededor del mismo hay diferentes rutas de trekking entre montañas y cascadas, con muchos de sus habitantes trabajando como guías, pero lo mejor es el llamado Fuerte.

El Fuerte de Samaipata no es en realidad un fuerte, sino las ruinas de una fortificación prehispánica considerada la obra arquitectónica rupestre (construida en piedra) más grande del mundo. Fue creado por las chanés, un grupo indígena arahuaco, alrededor del año 900, como centro ceremonial y religioso.

Posteriormente, también sería utilizado por los incas, cuando conquistaron la zona. Por supuesto, el Fuerte de Samaipata es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Cuando fui a Samaipata, en el camino de vuelta a Santa Cruz paré en el viñedo Boutique de Uvairenda, donde hice una cata de los vinos de altura. Se trata de vinos muy especiales porque crecen en los mismos Andes, entre 1700 y 1800 metros de altura, lo que le da un sabor único, muy diferente a los vinos a los que estamos acostumbrados. Ya sea en esta o en otra bodega de la zona, a mí me pareció una experiencia super interesante.

Sucre

Tejados de Sucre

Sucre es otra ciudad imprescindible en un Bolivia en 15 días. De hecho, es la capital constitucional de Bolivia y el lugar donde se firmó la independencia. Aunque el poder legislativo y ejecutivo, es decir el Parlamento y la Presidencia, están en La Paz, en Sucre está el poder judicial y según su Constitución es la capital real.

Más allá de temas políticos, a nosotros como viajeros lo que nos interesa es que Sucre es una ciudad bellísima llena de historia y patrimonio. Su centro colonial cuenta con un montón de monumentos del siglo XVI que se conservan perfectamente. Por supuesto, el centro histórico es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La mayoría se sitúa alrededor de la Plaza del 25 de mayo, el día en el que comenzó el levantamiento popular que culminó en la independencia de Bolivia. En esta zona podemos ver maravillas como el Convento de San Felipe Neri, el Monasterio de La Recoleta, la Catedral o la Casa de la Libertad, donde se firmó la declaración de independencia y la ciudad cambió su nombre de La Plata al actual Sucre.

Un pequeño tip es que el convento de San Felipe Neri es ahora un colegio y parece que no se puede visitar si vamos en horario escolar. Sin embargo, fines de semanas y tardes, es posible y verlo y subir por sus azoteas, donde junto con el mirador de La Recoleta hay las mejores vistas de la ciudad.

También hay varios museos interesantes, aunque mi preferido es el Museo Colonial Charcas. Este museo tiene pintura contemporánea, colonial con pintores europeos del Barroco así como una parte antropológica, así que me parece completísimo. La universidad, la segunda más antigua de Latinoamérica, también merece una visita.

Potosí

Tejados de Potosí

La Villa Imperial de Potosí es otro de los grandes atractivos de Bolivia en 15 días. De hecho, fue el primer lugar del país en ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En cuánto pongas un pie en ella, entenderás por qué.

Eso sí, si el mal de altura te lo permite. Y es que Potosí está situada a más de 4.000 metros y entre el 65 y el 70% de los viajeros sufren mal de altura a esta altitud. Para ello, no hay solución más que dejar que el cuerpo se aclimate. Beber mucha agua, comer muchos hidratos para mantener altos los niveles de glucosa y tomárselo todo con calma.  

Una vez preparados, podemos descubrir todo lo que esconde la ciudad. Un Patrimonio increíblemente bello de época colonial, de cuando de sus minas se extraía el oro y la plata que enriqueció a España. En la Casa de la Moneda de 1472, podemos aprender más sobre esta época.

También destaca la Catedral Basílica de Potosí, la Iglesia de San Lorenzo de Carangas, el Convento Museo Santa Teresa, el Ayuntamiento, la calle Quijarro, la torre de la Compañía o el Convento y Templo de San Francisco de Potosí.

Además, también tenemos la opción de ver el Cerro Rico, una mina de plata que sigue en funcionamiento desde la época de la colonización. Aunque la visita turística está muy bien preparada, yo decidí no hacerla.

La razón es que hay niños trabajando en esas minas y sentía que estar ahí haciendo la “guiri” y dando dinero a la mina mientras a la vez tenían a niños explotados no era algo que quisiera apoyar. Así que me quedé con la visita a la ciudad, que es preciosa.

Salar de Uyuni

Salar de Uyuni en Bolivia

El Salar de Uyuni es un lugar increíble. Probablemente haya sido uno de los motivos por los que hayas decidido hacer este viaje a Bolivia en 15 días. Se trata de un desierto de sal que cuenta con uno de los paisajes más increíbles del planeta.

En esta zona se pueden hacer muchas cosas, así que voy a hablarte de las que yo recomiendo.

Por ejemplo, en el camino de Potosí al Salar hay un cementerio de trenes, muy cerca de la comunidad indígena de Colchani, donde yo recomiendo hacer noche. El cementerio es bastante impresionante. Aquí están los restos de una antigua línea que iba a Antofagasta, en Chile, para llevar sal y metales preciosos.

El hotel de sal es también un lugar precioso, construido completamente de sal, más allá de las pirámides de sal y las salinas.

Por otra parte, también me encantó la Isla Incahuasi, que es una de roca volcánica con cactus gigantes, que parece como una isla en mitad del desierto de sal. De hecho, durante la temporada de lluvias sí que es una isla, porque la salina se inunda por completo.

En esta zona también me parece increíble el pequeño pueblo de Tahua, a la sombra del volcán Thunupa. Si llegas hasta aquí tienes que hacer la caminata hasta las cuevas donde se hallan las momias de Coqueza. Durante siglos, los lugareños han hecho ofrendas a estas momias, que datan del año 1.200 d.C.

La Paz

Desfile en La Paz (Bolivia)

La capital de facto de Bolivia es una ciudad muy especial. Para empezar, también cuenta con mal de altura, ya que está situada a 3.600 metros, aunque sorprende más el caos de su tráfico. A pesar de todo, La Paz es una ciudad muy hermosa, llena de atractivos turísticos.

Su centro histórico, llena de casas de colores muy vivos, tiene muchísimo encanto. Yo recomiendo la calle Jaén, la calle Linares y la calle Sagarnaga hasta la plaza Mayor de los Héroes, donde se ubica la Basílica de San Francisco. Otra plaza interesante es la Plaza Murillo, alrededor de la cual se ubican el Palacio Presidencial, el Congreso de la República y la Catedral Metropolitana.

Si quieres algo más diferente, a mí me encantó recorrer la calle Melchor Jiménez hasta el Mercado de las Brujas, donde hay un montón de productos esotéricos y se realizan rituales tradicionales andinos. Es otra forma super interesante de conocer la cultura de donde nos encontramos.

Si no tenemos mal de altura, también recomiendo subir en teleférico hasta el Mirador de Killi Killi o tomarlo hasta la ciudad de El Alto. Las vistas no tienen precio.

Además, recomiendo también visitar el valle de la luna. A las afueras de La Paz recibe ese nombre porque al verlo el astronauta Neil Amstrong dijo que le parecía el paisaje más similar al lunar que había visto nunca en el planeta Tierra. Así que si quieres ver cómo es la luna, ya sabes dónde puedes hacerlo.

El lago Titicaca y la Isla del Sol

Templo en la isla del Sol

El Lago Titicaca es el final ideal para este viaje en Bolivia en 15 días. Más allá de las famosas ruinas de Tiwanaku, yo quiero hablarte de la isla del Sol, en mitad del lago. Con diferentes ruinas históricas, en la isla viven tres comunidades indígenas diferentes, enfrentadas entre sí, por lo que solo se puede ver una parte de la isla (que igualmente es espectacular), incluyendo el Palacio Pilcocaina.

La isla del Luna es su contrapunto y también es muy interesante. En este caso destaca el Templo de las Vírgenes del Sol “Iñak Uyu”.

En la costa también destaca el Eco-Pueblo de Raíces Andinas, donde puedes aprender más sobre el modo de vida ancestral de las comunidades locales. Con el museo del Altiplano y conociendo las costumbres de los kallawayas, la inmersión cultural es total.

Mejor época para ir a Bolivia

Calle de La Paz

Cuando pensemos en la mejor época para ir a Bolivia tenemos que tener en cuenta que es un país con una orografía muy especial, con una parte muy alta en los Andes, desierto y tierras bajas y selváticas. Así, las diferencias climáticas, aún en la misma época y estación pueden ser muy diversas.

Además, aunque está en el hemisferio sur, está cerca de la línea del ecuador, por lo que las lluvias son abundantes durante gran parte del año. De hecho, en todo el país, el clima se divide en solo dos estaciones: la estación húmeda y la estación seca.

La estación húmeda va de diciembre a marzo y durante la misma las temperaturas son más elevadas, pero la gran cantidad de precipitaciones hace más complicada la visita. Hay lugares, como el Salar de Uyuni, que se convierten en una gran laguna y que se hace que no se pueda atravesar durante esta temporada.

La mejor época para viajar a Bolivia es durante la estación seca, que va de abril a octubre. Especialmente buenos son los meses de verano, junio, julio y agosto, que al ser hemisferio sur corresponde con su invierno austral. Eso sí, al ser invierno, en la zona del Altiplano hará bastante frío, aunque en las zonas bajas las temperaturas son agradables (alrededor de 20 grados).

Espero que te haya servido para descubrir más sobre cómo viajar a Bolivia en 15 días y qué merece la pena ver. Recuerda que puedo prepararte un viaje a Bolivia totalmente a tu medida.

Besos,

Sofía

reservas@losviajesdesofia.com

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