Elegir entre Bolivia o Perú para hacer un viaje puede ser complicado. Ambos destinos son lugares con mucha historia, con una naturaleza impresionante muy diversa y dominados por el Altiplano andino.

Perú es un destino más cómodo para viajar, más turístico, con una infraestructura más avanzada. Bolivia, por el contrario, es un país más pobre y complicado, el segundo más pobre de Sudamérica tras Surinam, en el que el turismo todavía no se ha desarrollado del todo.

No me malinterpretes, se puede viajar perfectamente de forma segura a cualquiera de los dos, alojándose en alojamientos de calidad y disfrutando de cada paso. Pero al final, igual que no es lo mismo viajar a Marruecos que a Francia, siendo más cómodo el viaje a Francia, lo mismo pasa con Perú.

En la parte negativa, se trata de un país mucho más masificado, especialmente en atracciones turísticas como Macchu Pichu, donde hace falta conseguir entradas con mucha antelación, ya que hay cupos limitados. Sin embargo, este problema no lo tendremos en Bolivia.

Creo que puedes ir haciéndote una idea, pero voy a ir analizando los puntos principales para que puedas tomar tu decisión sobre ir a Bolivia o Perú.

El Altiplano y el mal de altura

Tejados de Sucre

Uno de los puntos principales para decidir tiene que ver con la altitud. Bolivia es un país más alto que Perú y eso puede suponer algún contratiempo que hay que tener en cuenta.

Si hacemos un Bolivia en 15 días siempre es recomendable dejar un par de días en las ciudades más elevadas para aclimatarnos. El mal de altura se sufre tanto en Perú, en la zona de Cusco, el Lago Titicaca (compartido entre ambos países) y Machu Picchu, como en Bolivia.

La cuestión es que no podemos saber con antelación si vamos a tener síntomas. Cada persona es un mundo y hay gente que se adapta mejor a la altitud y gente que se adapta peor. Lo que si sabemos es que conforme más alto estemos, más posibilidades habrá de tenerlos.

En ese sentido, Cusco (Perú) está a 3.400 metros de altitud, mientras que en Bolivia Potosí está a 4000 metros, La Paz a 3600 mientras que el Lago Titicaca (Perú y Bolivia) está a 3.800 metros. No parece mucha diferencia, pero la verdad es que por cada cien metros la posibilidad de sufrir mal de altura se multiplica.

En Potosí entre un 60 y un 70 % de los visitantes tienen alguna molestia debido al mal de altura. En Cusco, sin embargo, el porcentaje no suele llegar al 30 o el 40%. Es decir, las posibilidades siguen siendo elevadas, pero si nos preocupa el mal de altura, es mejor optar por Perú que por Bolivia.

De cualquier forma, hay varios remedios disponibles. El primero es llegar de forma progresiva, en autobús, para que el cuerpo se vaya aclimatando. También podemos tomar unas pastillas llamadas Sorojchi y unos tubitos de oxígeno que se llaman Oxishot. Además, hay que comer ligero, con poca sal, y beber muchísima agua.

Las ciudades coloniales

Iglesia de Cusco

Si queremos ver ciudades coloniales, me resulta más difícil decidirme entre Bolivia o Perú. En ambos lugares hay ciudades muy hermosas, con una rica historia y herencia colonial.

En Bolivia destacan tanto Sucre como Potosí. Ambas ciudades son Patrimonio de la Humanidad y tienen un patrimonio cultural envidiable, con una larga historia. También La Paz y Santa Cruz de la Sierra tienen sus atractivos, aunque están lejos del patrimonio de las dos anteriores.

Entre lo que visitar en Perú hay que mencionar el centro histórico de Lima, la capital, Arequipa y Cusco. El centro de las tres ciudades es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además, la ciudad de Trujillo también merece mucho la pena.

En definitiva, cualquiera de los dos destinos va a cumplir nuestras expectativas. Aquí, quizá, sí que entra la ecuación el tema de la masificación. Ciudades como Cusco cuentan con muchísimos visitantes, no tantos Trujillo y Arequipa. En Bolivia, sim embargo, hay poca presión turística y permitirá disfrutar más de la visita. Eso sí, en lugares como Potosí, el tráfico es demencial.

Mi recomendación si queremos ver ciudades coloniales es que pongamos el check en ambos destinos. Será mejor terminar de decidirse teniendo en cuenta otros condicionantes, porque este nos lo cumplen los dos lugares a la perfección.

Mar

Playa en Islas Ballestas

Si queremos mar, solo hay una opción posible: Perú. Bolivia es, junto a Paraguay, el único país de América Latina que no tiene salida al océano. Perú, sin embargo, está situado en la costa del océano Pacífico.

De hecho, la capital, Lima, donde habitualmente se comienza el viaje a Perú, es una ciudad costera. Entre lo que hacer en Perú para aprovechar el mar, mi parada favorita es la Reserva Marina de las Islas Ballestas, muy cerca de la zona de Paracas.

Aquí se pueden hacer varias excursiones para aves, leones marinos, hacer algo de senderismo (aunque muchas islas no se pueden pisar y solo se pueden ver alrededor en barco, para no afectar a la fauna) y disfrutar del paisaje y las vistas.

En esta zona prácticamente no llueve en ningún momento del año y hace bastante calor, así que no te olvides la gorra y la protección solar.  

Otra opción es tomar un vuelo desde Lima en dirección a la Isla de Pascua, en Chile. Es verdad que no es Bolivia ni Perú, pero está muy bien comunicada con Lima (y con Santiago, en Chile), por lo que puede ser una opción si queremos playa y mar.

En este caso, si queremos mar la respuesta sería Perú.

Desierto

Salar de Uyuni

Tanto en Perú como en Bolivia hay desierto. Sin embargo, si el desierto es lo que más nos interesa, mi recomendación es Bolivia. La razón tiene nombre y apellidos: el Salar de Uyuni.

Este lugar desértico es, sin lugar a dudas, el gran atractivo turístico de Bolivia y uno de los lugares más fotogénicos de todo el planeta. Se trata de un desierto de sal, situado sobre un antiguo lago que se secó. Aún hoy, durante la estación húmeda, una ligera capa de agua lo recubre, en lo que parece un espejo del cielo infinito.

De todas formas, para visitarlo es mejor ir en estación seca, porque, sino, no podremos recorrerlo. Más allá del desierto en sí, merece mucho la pena la isla de Incahuasi, en mitad del Salar, que ofrece la mejor perspectiva, así como el cementerio de trenes.

En Perú, también podemos disfrutar del desierto y llegar hasta Ica. Esta ciudad, situada en un oasis entre dunas, es también bastante interesante y fotogénica. Se trata de un destino bastante habitual para hacer actividades en las dunas, con muchos hoteles y llena de turistas.

Sin embargo, si hay que elegir, yo me quedo con Uyuni porque es inmenso y completamente impresionante. La zona de Ica es curiosa, pero es mucho más pequeña y mucho más masificada, por lo que si buscamos desierto Bolivia es la respuesta.

Gastronomía

Anticuchos

Comer en Bolivia y comer en Perú son dos experiencias únicas muy diferentes. Si bien es verdad que tienen platos en común, como los anticuchos, también hay muchos otros que no son tan habituales encontrar en el otro lugar.

Bajo mi punto de vista, Perú tiene una gastronomía mucho más amplia e interesante que Bolivia. A eso hay que sumar el tema de la altitud, el viaje en Bolivia es principalmente por zonas muy elevadas en las que se recomienda comer muy ligero, mientras que en Perú también visitamos zonas más bajas.

Más allá de clásicos como el ceviche, el lomo saltado, la causa limeña o el arroz chaufa, por ejemplo, tengo que mencionar dos tipos de cocina únicas que se dan en Perú y que me encantan.

Una de ellas es la cocina nikkei, que fusiona cocina peruana con japonesa (en Perú hay muchísima población de ascendencia japonesa) y otra es la cocina chifa, que hace lo propio con la china. Ambas están deliciosas, aunque personalmente la nikkei es mi cocina favorita de la región.

Si buscamos un lugar para comer increíble, yo digo Perú.

Selva

Amazonía en Bolivia

Elegir entre Bolivia o Perú también es complicado si pensamos en visitar la selva amazónica. En ambos países hay gran parte de su territorio formado por la selva.

Sin embargo, tengo que confesarte que yo, por el momento, no he visitado la selva boliviana. Se trata de una selva mucho menos turística y más complicada para llegar que la peruana.

En la peruana, desde Iquitos, se puede recorrer fácilmente en barco y quedarte en algunos de sus lodges en plena selva. Lo bueno de la selva peruana es que hay opciones para todos los bolsillos, incluyendo opciones de lujo.

En la boliviana, por el contrario, las opciones son un poco más estándar. Pero, esto también tiene su parte positiva, porque se trata de una zona mucho menos explorada y aún más virgen que la peruana.

Así si quieres ver la selva como nadie la ha visto, Bolivia con una extensión personalizada puede ser tu opción. Si quieres tirar sobre seguro, mejor la selva de Perú.

Ruinas

Ruinas de Tiwanaku

Por último, si hablamos de ruinas, ambos países son interesantes, pero diría también que, para una primera vez, Perú sale ganando, principalmente por Machu Picchu. ¿Quién no ha soñado con visitar la ciudad perdida de los incas?

Esto no quiere decir que en Bolivia no haya ruinas interesantes, que las hay. Por ejemplo, el fuerte de Samaipata, cerca de Santa Cruz de la Sierra, es Patrimonio de la Humanidad y la piedra tallada más grande del mundo. Se trata de unas ruinas preincaicas.

Otro lugar preincaico muy interesante son las ruinas de Tiwanaku, junto al Lago Titicaca¸ pero en la zona boliviana. Se trata de los restos de la primera gran civilización de Sudámerica y es bastante impresionante.

Pero, de nuevo, no tienen la espectacularidad que tienen los yacimientos peruanos. Más allá de Machu Picchu también otros del Valle Sagrado de los Incas o de lugares como Chan Chan en el norte del país.

Los de Bolivia son muy importantes a nivel histórico, pero los de Perú quedan mejor en la foto, para que nos entendamos.

Espero haberte ayudado a elegir entre Perú o Bolivia. Recuerda que podemos prepararte un viaje a tu medida por cualquiera de los dos destinos o incluso combinándolos.

Besos,

Sofía

reservas@losviajesdesofia.com

banner de descarga de Bolivia
programa de Perú

Dejar un respuesta

×