Saber qué comer en Bolivia es importante para disfrutar al máximo el viaje. Pese a que se trata de un país hispanohablante, cuenta con muchos platos típicos con nombres que ni siquiera nos van a sonar lo más mínimo.

Cuando llegué allí, entraba en un restaurante y quería pedir algo me sentía bastante perdida. Además, tengo que confesar que, normalmente, no son las personas más amables del mundo. Probablemente sea por la altitud, que hace que aproveches al máximo tu oxígeno, pero no te explican los platos tan bien como te los podrían explicar en otros países de Latinoamérica.

Afortunadamente, yo no soy nada delicada con la comida y me gusta experimentar y probar. Además, los platos suelen venir con una misma estructura, que es una carne principal, un poco de arroz para acompañar y una especie de ensalada o picadillo de tomate. Después cuentan también con empanadillas, sopas y distintos dulces.

Pero no te preocupes si eres más puntilloso con los platos. Aquí estoy yo para ayudarte. Por ello, he preparado este artículo para explicarte los platos que no te puedes perder durante tu viaje a Bolivia en 15 días.

Anticucho

Anticuchos

El anticucho, que también se come en Perú, es probablemente mi plato favorito de la gastronomía boliviana. Este plato sí que lo conocía y venía deseando probar la versión boliviana.

Se trata de filetes de corazón de ternera marinados en una mezcla de especias muy sabrosa, parecida al chimichurri. De hecho, muchas veces se acompaña también con chimichurri y se toma en una brocheta cocinado a la brasa.

De verdad déjame decirte que no te preocupes si no eres aficionado a la casquería. Estos filetes saben a filete de ternera con chimichurri, si no sabes que es corazón, no lo vas a notar por la textura. Eso sí, tiene menos grasa y son bastante saludables.

Dependiendo de dónde lo pidamos, vendrá con ensalada, arroz, patatas o todo junto. También lo encontré bastante con rachi. El rachi es igual a nuestros callos, pero en vez de hacerlo guisados como nosotros, lo hacen a la plancha con las mismas especias que el anticucho y están bien ricos (aunque aquí la textura sí que puede darte más problemas).

Sopa de maní

Sopa de maní

En Bolivia hace bastante frío, debido a la altitud, por eso una sopa de maní siempre sienta estupenda. El maní es como llaman en Sudámerica al cacahuete, así que estamos hablando de una sopa caliente en el que el cacahuete es el ingrediente principal.

En este caso, no hay una única receta ni una fórmula cerrada, sino que en cada restaurante y en cada casa lo hacen de una manera. Para que me entiendas, es como la versión de nuestro gran guiso de cuchara, que en cada comunidad autónoma se llama de una forma y es ligeramente diferente, como el puchero andaluz, el cocido madrileño, el cocido maragato, el cocido con pelotas, etc…

La sopa de maní es parecida, aunque a diferencia del cocido, sí que tiene un refrito de cebolla, ajo, ají, zanahoria y pimiento antes de cocer. Luego se añade carne, generalmente ternera, pero también puede ser pollo o cerdo, patatas, alubias y el maíz.

Al final es un guiso de abuela, pero con un puntito picante muy interesante, perfecto para entrar en calor en el Altiplano.

Plato Paceño

Plato paceño

El plato paceño es el plato típico de La Paz, la capital de Bolivia. Así que, en primer lugar, yo te recomiendo que te esperes a la ciudad para probarlo, porque allí es donde lo hacen más ricos.

Estamos ante un plato de aprovechamiento, que nació en mitad de una guerra y que tiene ingredientes humildes. Normalmente lleva papa hervida con la piel, choclo (maíz cocido) y habas cocidas también con cáscara, por lo que tendremos que pelarlas nosotros en la mesa.

Además, lleva una proteína. La versión original solo incluía queso de oveja a la plancha, pero en la actualidad el queso suele ser de vaca y se acompaña con carne de ternera a la plancha.

Sé lo que me vas a decir y es que suena muy soso, pero lo acompañan con una salsa de tomate picante muy ligera llamada llajua, que proviene del pueblo quechua y que le da el punch que le falta al plato.

Aunque no es igual, puedes imaginártelo como echando una salsa brava por encima o un romescu picante, porque también lleva pimiento.

Fricasé boliviano

fricasé

El fricasé boliviano, también conocido como fricasé paceño, es otro plato que no te puedes perder porque es super famoso en el país. Se trata de otro guiso, basado en el fricasé francés, pero adaptado a los ingredientes habituales en Bolivia.

Se dice que es el mejor remedio para la resaca. De hecho, es habitual que en las fiestas se ofrezca fricasé por la mañana, tras toda la noche trasnochando. También es la comida típica del día de Año Nuevo a mediodía.

En este caso hablamos de un guiso de papas y carne. Suele llevar tanto patata normal como chuño, que es un tipo de patata deshidratada que es bastante común en Bolivia. También lleva maíz, ají, cebolla y pan para espesar. Además, lleva carne que habitualmente es de ternera o de cerdo (o ambas).

Este plato también está picantito y es bastante reconstituyente. Ese tipo de plato que quieres para reponer fuerzas.

Silpancho

Silpancho

El silpancho es otro plato típico qué comer en Bolivia. Además, es un plato muy interesante si viajamos a Bolivia con niños. Se trata de un plato combinado que cuenta con un filete de ternera empanado bien grande, acompañado de patatas, huevo frito, arroz y una ensalada que mezcla cebolla, tomate y locoto cortado en cuadritos.

A veces también puede llevar zanahorias. Normalmente, esta mezcla de cebolla y tomate suele ir sobre el filete, para que sirva como salsa, pero también podemos pedir que lo pongan en un lado. El huevo frito puede ser uno o dos, dependiendo del restaurante en el que estemos.

Se trata de un plato bastante calórico, original de Cochabamba, pero que actualmente está extendido por todo el país. Raro será llegar a un restaurante que no lo tengan.

Pique macho

Pique macho

El pique macho es otro plato que vas a encontrarte en todas partes en Bolivia. Se trata de un plato muy picante, de ahí su nombre y que mezcla muchísimas salsas e ingredientes. Cuenta con carne de ternera en trozos y salchichas troceadas, pero también huevo duro, locoto (que le da su sabor picante), queso, cebolla y muchísimas patatas fritas.

A su vez, se le pone tanto salsa de mostaza como mayonesa y kétchup. Personalmente, tanta mezcla no me encanta, porque además es un plato bastante fuerte para el estómago, pero en Bolivia es super popular.

Me contaron en un restaurante que no es super tradicional, sino que viene de la segunda mitad del siglo XX. Un grupo de trabajadores entró en un bar y pidió que le dieran un plato digno de un macho y el cocinero que había allí mezcló todo lo que tenía y lo ofreció, convirtiéndose en algo tan popular que ahora está por todas partes.

Empanadas salteñas

Empanadas salteñas

Esto no te va a sorprender, pero también te puedo hablar de las empanadas salteñas. Son simplemente empanadas con diferentes rellenos, similares a las empanadas argentinas que actualmente vemos por todas partes en España.

Normalmente las venden en puestos callejeros y vendedoras ambulantes por todas partes, junto a las humitas dulces o el cuñapé. A mí me parece muy buena opción si quieres picar algo, pero no tienes tanta hambre como para tomarte un plato, que ya hemos visto que en Bolivia son muy abundantes y calóricos.

Cuñapé

Cuñapé

También hay postres que comer en Bolivia. Uno de los más habituales es el cuñapé, un pan de queso dulce con yuca que se cocina al horno. Lleva también mantequilla y huevo y suele servirse para acompañar al café.

Normalmente, junto a los cuñapés se suelen servir otros postres también hechos al horno y como en este caso no son excesivamente dulces.

Humintas

Humintas

Las humintas es otro postre que comer en Bolivia super interesante. Sobre todo porque es un tamal, es decir que se hace al vapor o a la parrilla envuelto en hojas de maíz, pero tienen un relleno diferente a los tamales centroamericanos.

En este caso, se mezcla maíz dulce rallado con azúcar, canela, anís, pasas y, habitualmente, queso. Se toma caliente y nos puede quitar el antojo de dulce, ya que en Bolivia es más habitual comer salado que dulce normalmente.

Mocochinchi

Mocochinchis

Pasando a las bebidas con las que acompañar la comida boliviana, tengo que hablarte del mocochinchi, que fue la que más me llamó la atención.

Se trata de una bebida que hay en todas partes, tanto en restaurantes como en puestos callejeros. Básicamente es una bebida en la que se rehidratan melocotones secos con clavo, canela, cardamomo y azúcar calentándolo y luego se enfría, bebiéndose bien fría.

Como te puedes imaginar tiene un sabor potente muy dulce, perfecto cuando nos encontremos secos después de subir tanta cuesta como hay en este maravilloso país.

Mate de coca

Mate de coca

La hoja de coca es un clásico que comer en Bolivia, o mascar, para ser más precisa. En el Altiplano es super habitual ver a casi todo el mundo mascándola, ya que ayuda a tener energía y a hacer frente al mal de altura.

En este caso yo más que mascar la hoja recomiendo el mate de coca, que es la infusión que se hace con sus hojas. Se toma bastante como si fuera un té o un café en la zona y mejora la digestión y te da más energía.

Eso sí, está un poco amargo, por lo que se le suele echar azúcar o miel. Aunque normalmente tomes el café solo, yo recomiendo endulzar un poco la infusión porque al ser un sabor al que no estamos acostumbrados, nos va a gustar mucho más.

Apí

Apí morado

Acompañando al cuñapé, es muy habitual encontrar el apí. Se trata de una bebida caliente, de maíz morado molido, que se cuece a fuego lento con agua, canela y clavo (como el mocochinchi pero de maíz en vez de melocotón).

Se trata de una bebida bastante espesa por el maíz y un color morado muy intenso que llama muchísimo la atención. Además del pan de queso, también se puede acompañar con buñuelos  o pastelitos, siendo muy normal para desayunar o merendar.

Chuflay

Chuflay

Si buscas algo con lo que brindar en tu luna de miel en Bolivia, entonces estás buscando el chuflay. Lo vas a ver también en cualquier bar o restaurante boliviano, pero ten cuidado porque tiene una graduación alcohólica muy alta, así que no te pases con ella si quieres evitar la resaca al día siguiente sin necesitar un fricasé.

La base de este cóctel es el singani, un licor destilado boliviano que se hace a partir de uvas moscatel. Se le añade ginger ale y hielo, y se sirve en un vaso alto con rodajas de limón.

Aunque está bastante fuerte de alcohol, el sabor es muy distintivo, con un buen equilibrio entre lo dulce y lo ácido. Eso sí, vuelvo a decir que hay que beberlo con moderación si no queremos arrepentirnos al día siguiente.

Espero que te haya servido para saber qué comer en Bolivia y disfrutar gastronómicamente de este fantástico país.

Besos,

Sofía

reservas@losviajesdesofia.com

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