La pregunta del millón, ¿se puede hacer un safari con niños?

De entrada, te digo que la respuesta es un sí rotundo.

Cada vez son más numerosas las familias que se animan a viajar a destinos más exóticos. Son muchos los que piensan que viajar en familia es uno de los mejores regalos para los hijos y, no se equivocan.

Enseñarles el mundo que les rodea y conocer culturas diferentes es una forma apasionante de aprender y de abrir la mente.

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Si además, se trata del continente africano, realizar un safari en África con niños, probablemente sea una de las experiencias más emocionantes que vivirán y seguro recordarán para siempre.

Aunque a priori no parezca un destino indicado para viajar con niños, la realidad es muy diferente. Os puedo asegurar que serán los más pequeños los que disfruten de la experiencia y den una lección a los adultos con su capacidad de adaptación a todas las circunstancias.

Safari en Kenia con niños

Globos aerostáticos de colores en la pista

A menudo me preguntáis cuál es el mejor destino de África para hacer un safari con niños.

Indudablemente tengo que contestar que el destino por excelencia para un viaje safari con niños es Kenia, el corazón de África.

¿Cuál es la razón? Os preguntaréis. Considero que hay 5 razones principales muy importantes que posicionan al país en el destino preferente.

  • Kenia es el país africano con más infraestructuras (hoteles, restaurantes, carreteras…). Y por lo tanto, tiene los mejores precios de safari en África.
  • Afortunadamente, posee mejor asistencia sanitaria que en otros lugares de África.
  • El Aeropuerto Internacional Jomo Kenyatta de Nairobi es el aeropuerto con más movimiento de África Central y por lo tanto, con mejor frecuencia aérea en caso de urgencia.
  • La oferta hotelera de Kenia es más amplia y posee mejores instalaciones turísticas. Los estándares de calidad de los alojamientos keniatas superan a la media africana.
  • Los mosquitos, sí. Bueno, más bien la ausencia de ellos. A nadie le gustan pero menos aún a los niños. El clima seco de Kenia se traduce en la existencia de menos mosquitos, a diferencia de países vecinos con clima tropical. El favorito de estos indeseables bichitos.

¿Y cuál es la mejor época para realizar un safari en Kenia? Aunque se puede realizar durante todo el año porque las temperaturas así lo permiten, lo más recomendable es evitar la temporada de lluvias.

Así que los periodos de enero a marzo y de julio a octubre son las fechas más adecuadas para disfrutar de la naturaleza y contemplar la gran migración de animales en busca de agua.

Safari en Tanzania con niños

Después de Kenia, Tanzania es otro de los destinos estrella para realizar un viaje de estas características.

Primero, porque es un país preparado para recibir familias; y, segundo, porque es un destino seguro, una de las principales preocupaciones cuando se trata de viajar con niños.

Es aquí donde se encuentra uno de los parques más famosos de África, el Parque Nacional Serengueti.

Un parque nacional con una extensión de aproximadamente 13.000 kilómetros cuadrados que alberga a todo tipo de especies, entre antílopes, ñus, cebras, hienas y, por supuesto, los “cinco grandes” (elefante, león, búfalo, leopardo y rinoceronte).

Si escogéis bien la fecha en la que viajar, tendréis la oportunidad de experimentar la gran migración que se produce anualmente.

Un fenómeno natural que varía en función de las lluvias. La mejor época para ir de safari a Tanzania con niños y que éstos puedan presenciar este gran evento es de diciembre a febrero y de mayo a julio.

Viajar a África en familia

La migración comienza en Masai Mara (Kenia) entre los meses de julio a noviembre en dirección hacia el sur y cruza el Serengueti cuando comienzan las lluvias cortas.

Cada año, dos millones de herbívoros del centro y sur de Tanzania se desplazan hasta Kenia en busca de las verdes y húmedas praderas de Masai Mara.

Los animales recorren cada año 2.000 millas en busca de agua para su supervivencia.

A partir de octubre, el ciclo de la gran migración se invierte y el espectáculo funciona a la inversa. Los animales regresan a Tanzania. Sin duda alguna, el mayor espectáculo animal del planeta.

Si lo deseas, puedes consultar el calendario de la gran migración antes de decidir la fecha más adecuada para viajar con niños a África.

Otros safaris por África con niños

Además del Parque Nacional del Serengueti, el continente africano ofrece una gran variedad de posibilidades a la hora de realizar un safari.

Otros de los puntos que podéis visitar son el Parque Nacional Kruger en Sudáfrica, Etosha en Namibia, Masai Mara en Kenia o el Delta del Okavango en Botsuana.

El Parque Kruger, en concreto, es uno de los puntos más populares y mejor acondicionados para este tipo de safaris en familia. Este parque creado en 1898 no solo es uno de los mejores safaris africanos por su infraestructura y cercanía a Pretoria (la capital del país), sino por la cantidad de especies animales que alberga. 

Antes de decidiros por uno u otro, tened en cuenta siempre la época del año en la que vais a viajar y cuál es la mejor zona para vivir este tipo de aventura con los pequeños de la casa.

Y recordad, siempre podéis terminar un safari con niños por África frente a las costas del Océano Índico.

Consejos para ir de safari con los más pequeños

Flamencos en vuelo en África

¿Cuál es la edad mínima para hacer un safari con niños?

Esto es como todo. Hay niños que están más preparados que otros y podrán ir antes a pasarlo en grande a un safari.

Si tengo que dar mi opinión, os diría que no menos de 9 o 10 años.

No porque el viaje sea peligroso, de hecho…, ¡no lo es para nada! Sino porque el ritmo del viaje será un poco exigente y no lo disfrutarán como se tiene que disfrutar esta experiencia.

Hay que respetar sus tiempos, ya sean de sueño, de comidas o incluso de juego, y como es obvio las necesidades de una persona adulta no son las de un niño.

Viajar a África en familia

Rutas

Al viajar con niños hay que diseñar una buena ruta, mejor si cabe de si se trata de un viaje exclusivamente de adultos. Pero de diseñar el recorrido y organizar cada detalle del viaje nos encargamos nosotras. 

Lógicamente, las rutas no pueden ser iguales a la de los adultos; sino que tienen que ser menos exigentes y no excesivamente largas.

Las distancias entre diferentes puntos son muy largas y se pasa gran cantidad del tiempo dentro del vehículo 4×4 o jeep.

Así es que una ruta equilibrada entre parques naturales es una de las claves para que todos disfrutéis y cumpla las expectativas del safari en familia por África.

Hoteles para un safari en familia

Tented camp junto a una manada de elefantes

Algunos de vosotros ya sabréis que soy fan incondicional de los tented camp, pero tengo que reconocer que si fuera con los niños escogería alojarnos en lodges.

Los tented camps son campamentos privados de tamaño reducido e infraestructuras más modestas. Son por lo general amplias tiendas de lona con baño, luz, agua, camas y algún que otro mobiliario. 

Son más ecológicos de cara al impacto ambiental que generan. Recrean el antiguo concepto de los antiguos safaris coloniales que vemos en películas; es un alojamiento más curioso y bohemio. 

Aunque todos coinciden en régimen de pensión completa (bebidas aparte), las diferencias de precio en un safari con niños por África en este tipo de alojamientos puede ser muy amplia según las características del campamento.

A diferencia de los tented camps, los lodges son hoteles con grandes infraestructuras y una amplia variedad de servicios. Habitualmente están también ubicados cerca de parques y reservas naturales. 

Suelen ser cabañas o bungalows con régimen de pensión completa y construidos con materiales locales respetando el tipo de construcción típico de la región.

Están situados en zonas con gran encanto paisajístico y muy enfocados al turismo familiar. Tienen zonas de ocio perfectas para los más pequeños y, algo fundamental, comida internacional para que los niños coman variado.

Por supuesto, existen más opciones cuando hablamos de alojamientos de safari en África. Existen clubs más exclusivos, hoteles árbol e incluso campings, pero al margen de los planes de viaje y el presupuesto familiar, nuestra recomendación son los ya mencionados tented camp y logdes por una simple razón: garantizan un nivel de servicios aptos para todos los públicos.

Vacunas

La sanidad es una de las principales cuestiones que todos los padres se plantean a la hora de decidir el destino. 

No todos los países africanos requieren de vacunas obligatorias, pero todos ellos cuentan con ciertas vacunas recomendadas, tanto para adultos como para niños. 

Mi recomendación es acudir a la Unidad del Niño Viajero del Hospital La Paz-Carlos III, en caso de residir en Madrid, y allí contar con el asesoramiento de pediatras especializados en estos temas. 

En cada Comunidad Autónoma hay servicios de vacunación infantil y adulta.

Según la época del año, el destino, la duración del viaje y la edad del niño los médicos aconsejarán seguir uno u otro tratamiento. 

Botiquín

Vacunas aparte, no podemos olvidar en la maleta protección solar intensa y repelentes infantiles para evitar las picaduras de mosquitos. 

Las pulseras repelentes de mosquitos suelen llamar mucho la atención a los peques y ¡los diseños son una pasada! 

A la hora de ir a dormir, es probable que en todos los alojamientos existan mosquiteras en las camas. Están por algo, así que utilizadlas. Además, san un toque bohemio y singular al que no estamos acostumbrados aquí.

Y aunque se contrate un seguro de asistencia sanitaria para la totalidad de la duración del viaje, no está de más echar en la maleta un pequeño botiquín. 

Tiritas, algún anti inflamatorio o analgésico… ¡ser precavidos nos valdrá por dos! 

Por supuesto, en caso de necesitar alguna medicación específica será necesario llevarla desde aquí. Conseguir allí el mismo tratamiento es una ardua, por no decir imposible tarea.

No olvidemos que estamos viajando a un país africano y que los servicios sanitarios son más limitados a los que estamos acostumbrados en Europa. 

Ocio

Niño jugando con una pelota

Los niños se lo van a pasar pipa durante todo el viaje. No obstante, habrá momentos en que tendrán que estar callados y quietos para no ahuyentar a los animales de la sabana. Es un momento genial para iniciarlos en la fotografía. Aprender a concentrarse y a observar, a esperar el momento.

¿Safari fotográfico en África con niños? ¡No suena nada mal!

Una propuesta: juega a encontrar a los big five, les encanta.

Ropa adecuada para hacer un safari con niños

Ya os conté en otro artículo algunos consejos para realizar un safari que también podéis aplicar a la hora de viajar con peques, entre ellos, la elección de la ropa.

Al igual que con los adultos, es esencial elegir prendas cómodas, holgadas, de colores claros y si puede ser, de algodón o lino, que cubra la mayor parte del cuerpo posible.

Otro dato que es importante tener en cuenta es la diferencia de temperatura según la hora del día.

Al amanecer, hora en la que habitualmente comienza el safari, las temperaturas son frías y es necesario alguna prenda de abrigo.

A lo largo del día, las temperaturas van en aumento por lo que es conveniente llevar camisetas de manga corta.

Para esas horas en las que el sol está en todo su esplendor, es imprescindible el uso de sombreros o gorras para protegerse, al igual que la crema solar.

También es importante evitar los colores oscuros que tienden a atraer a los insectos. Se recomienda utilizar colores naturales como el caqui, el beige, el blanco, el verde o el marrón durante el día.

Desde que comienza el atardecer es preferible el uso de pantalones y camisetas de manga larga y, por supuesto, ¡repelente para mosquitos!

Calzado para hacer un safari con niños 

En lo referente al calzado, como mínimo hay que llevar en la maleta dos pares de zapatos cómodos

Unas zapatillas deportivas y otras de trekking con la suela más dura. No está de más guardar unos calcetines de repuesto el día que se vaya a realizar el safari.

Viajar a África en familia 

Chica de una tribu de Kenia

Aunque suele ser percibido como un destino poco indicado para los niños, la realidad es que tomando las precauciones adecuadas, puede convertirse en un viaje idílico en el que tanto pequeños como mayores viviréis una experiencia inolvidable.

Además de ser la cuna de la civilización, el continente africano y en concreto Kenia y Tanzania se postulan en el ranking como dos de los principales destinos para los safaris en familia gracias a su desarrollada industria turística y a la diversidad natural que atesora la totalidad de su territorio. África rebosa belleza natural y vida salvaje.

No sólo es el lugar del mundo en el que conviven más especies en libertad, sino que además, su gente hace que aún sea un continente más bello si cabe.

Para disfrutar de la aventura sin ningún altercado, hay algunas pautas que siempre es bueno tener en cuenta.

Viajar a África en familia

Por ejemplo, a la hora de elegir el alojamiento, es recomendable optar por hoteles que disponen de habitaciones familiares, con piscina para que podáis descansar y relajaros, e incluso con actividades especiales para los más pequeños.

Ya os he contado sobre vacunas. La realidad es que depende de la zona exacta que vayáis a visitar, el motivo del viaje, su duración, si vais a alojaros en zonas rurales… y otros factores.

Por eso, ante cualquier duda, lo recomendable es que acudáis a vuestro médico de cabecera o al Centro de Vacunación Internacional y que os indiquen los pasos que debéis seguir antes de comenzar la aventura.

Y, por último, prestar especial atención a la alimentación.

Evitar la ingesta de verduras cruda es siempre recomendable, que la fruta esté debidamente lavada y pelada, ingerir carnes y pescados que estén previamente cocinados y consumir agua embotellada.

Las típicas precauciones que siempre se tienen en cuenta a la hora de visitar un país asiático o africano. Nada fuera de lo común.

Aparte de estas indicaciones, tener en cuenta también que no es recomendable realizar este tipo de viaje con menores de 9 o 10 años. 

Es una experiencia en la que todos vais a disfrutar mucho más si la edad de los niños es adecuada.

Realizar un safari es emocionante, pero también resulta agotador y un bebé no sólo no va a disfrutar de esta experiencia, sino que además, tampoco está preparado para ella.

Niños jugando en la orilla de la playa

Tener la oportunidad de conocer un continente como África es algo único.

Vivir con ellos un viaje de este tipo y ver a través de sus ojos se convertirá en un acontecimiento que recordaréis siempre ¿listos para comenzar la aventura?

Existen multitud de países y multitud de opciones según el régimen de alojamiento, la duración del viaje, la época del año en la que se viaje, el presupuesto familiar, etc. 

Pero todas y cada una de las opciones son personalizables. Queremos adaptar la aventura a las características de tu familia.

Dejad en nuestras manos la organización del viaje y preocuparos sólo de disfrutar al máximo de la experiencia de un safari en familia

El safari con niños a África ya es una realidad con Los Viajes de Sofía. 

sofia@losviajesdesofia.com

 

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