Una luna de miel en América es una de las mejores opciones que podemos tener si queremos un viaje especial. La gran diversidad que hay en el continente, hace que puedas elegir viajes completamente distintos y totalmente adaptados a tus gustos.

De las grandes montañas y lagos de Canadá al desierto de Atacama o el Gran Salar de Uyuni, pasando por grandes ciudades como Nueva York o Buenos Aires, lugares coloniales con encanto como Antigua o Cartagena de Indias o playas paradisíacas en Costa Rica o el Caribe, las opciones son interminables.

En este artículo quiero hablarte de mis destinos favoritos de luna de miel en América y en qué casos y momentos del año lo recomiendo.

Al terminar, seguro que tienes una idea más concreta de qué te puede esperar en cada caso.

Nueva York con playa en el Caribe

Estatua de la Libertad

Empiezo hablándote de uno de los grandes clásicos: la luna de miel en Nueva York con playa en el Caribe, generalmente en Riviera Maya o en Punta Cana, aunque también me gusta mucho Jamaica si queremos algo un poco más diferente.

¿Qué contarte de Nueva York que no sepas? A mí me encanta porque es un destino que siempre tiene cosas nuevas qué hacer. Siempre hay un rascacielos más al que subir a ver las vistas, un restaurante elegante de cócteles escuchando jazz en directo, un museo que no hemos visitado, un nuevo musical en Broadway

Para mí es la luna de miel en América indicada si sois una pareja de las que no para quieta y disfrutáis de planes culturales o de ocio. Irte de compras al Macy’s o montarte en la montaña rusa de Coney Island, antes de pasear por el barrio ruso, atravesar el Puente de Brooklyn y comer un trozo de pizza en Front Street, las opciones son inacabables en la ciudad que nunca duerme.

Y después de tanto ajetreo, porque Nueva York es cansado, ir a una playa paradisíaca a descansar en un resort todo incluido me parece un gustazo. Puede que sea la luna de miel menos sorprendente de la lista, pero también digo que si tanta gente se decide por ella, por algo será.

¿Cuándo ir?

Nueva York es interesante todo el año, aunque el Caribe es mejor en temporada seca (diciembre a mayo) que en la húmeda, que hace más calor y puede haber lluvias.

Colombia

Calle de Cartagena de Indias

Una luna de miel en Colombia es otro viaje muy interesante si buscando un destino emergente, que todavía no esté masificado. Además, como su mejor época no coincide con la época en la que hay más bodas, tampoco te encontrarás muchas otras lunas de miel.

Aunque hay varias opciones disponibles, mi recomendación para un viaje de novios es hacer la ruta por el Eje Cafetero añadiendo Cartagena de Indias y las islas del Rosario. Este recorrido tiene además la ventaja de ir a las islas del Rosario, paradisíacas y en pleno Caribe, en la mejor época, lejos de lluvias y tormentas.

La zona del Eje Cafetero ha empezado a conocerse hace unos años, gracias a la belleza de sus paisajes, sus palmeras altísimas en las montañas y el encanto de pueblos como Salento, pero sigue sin estar masificada, manteniendo, por el momento, su encanto virgen.

Sí hay más visitantes en Cartagena, pero igualmente es imprescindible porque estamos ante la, probablemente, ciudad más bonita de América Latina.

Este viaje es muy interesante si queremos algo completo, en el que unir nuestro amor por el café, con pueblos de postal, ciudades coloniales y playas en pequeñas islas en mitad del Caribe. La verdad es que hay un poquito de cada cosa y al ser un destino poco conocido, también podremos darle un toque de originalidad respecto a los viajes de nuestros conocidos y amigos.

¿Cuándo ir?

La mejor época para ir a Colombia va de diciembre a abril.

Costa Rica

Viaje de aventura en Costa Rica

La luna de miel en Costa Rica es increíble si lo que queremos es disfrutar de la naturaleza. Esta luna de miel en América está centrada en recorrer parques nacionales, desde el Caribe y la maravilla que es el Parque Nacional Tortuguero, hasta el Pacífico con el Parque Nacional Manuel Antonio y sus playas de ensueño, pasando por el Volcán Arenal o el Bosque Nuboso de Monteverde, el lugar con mayor biodiversidad del planeta.

Aquí te esperan paisajes muy diferentes. Desde el desolado de la tierra volcánica tras una erupción, a bosques llenos de niebla, manglares caribeños o playas de arena blanca con cocoteros. Pese al pequeño tamaño de Costa Rica su territorio es muy diverso. No solo hay todo tipo de especies animales y vegetales, sino que también hay cascadas, cañones, montañas, volcanes, valles, selvas y todo tipo de paisajes geográficos.

Este destino es perfecto para hacer actividades de turismo activo, tanto en la parte terrestre como en la parte marina, con muy buenas opciones de buceo y esnórquel. Estamos ante una luna de miel bastante diferente al resto, más centrada en disfrutar del aire libre y de la naturaleza.                                                  

¿Cuándo ir?

El mejor momento para visitar Costa Rica va de diciembre a abril, coincidiendo con la temporada seca.

Costa Oeste de Estados Unidos

San Francisco

Otra opción que suele gustar mucho de luna de miel en América es la ruta que va por la Costa Oeste de Estados Unidos. Se trata de un viaje en el que se recorre tanto el sur de California en la zona de Los Ángeles, como el norte con San Francisco o el Parque Nacional de Yosemite.

Pero la luna de miel en la Costa Oeste va un poco más allá. También se visita la zona del Valle de la Muerte camino de Las Vegas. En la ciudad de los casinos se puede disfrutar como nunca, pero también desde aquí se pueden visitar el Gran Cañón del Colorado, Bryce Canyon, Monument Valley y el Parque Nacional Zion.

Este recorrido destaca también por mezclar el glamour y la diversión de lugares como Las Vegas, San Francisco y Los Ángeles, con verdaderas maravillas de la naturaleza como Yosemite o el Gran Cañón, que, además, hemos visto miles de veces en series y películas.

Es un viaje en el que vamos a estar llenos de referencia y que, además, en el futuro, cuando pongamos la tele o vayamos al cine, un montón de veces vamos a poder decir “ahí estuve yo en mi viaje de novios”.

¿Cuándo ir?

Todo el año, aunque mejor en primavera y otoño para evitar el calor del desierto.

Argentina

Iguazú cascadas

A estas alturas creo que no sorprendo a nadie si digo que la luna de miel en Argentina es mi favorita. Este país me tiene completamente enamorada. No solo son sus ciudades y sus paisajes, también sus gentes, que no pueden ser más encantadoras.

Para mí hay varios lugares que hay que ver si queremos un viaje de novios a Argentina completo. En primer lugar, por supuesto, tengo que hablar de Buenos Aires, la que llaman la París de América, para mí la gran ciudad más interesante del continente junto a Nueva York.

Después, las Cataratas del Iguazú, en la frontera entre Brasil y Argentina. Pocos lugares más impresionantes he visto en mi vida. Aquí hay mucha gente, especialmente turistas argentinos y brasileños locales, pero merece mucho la pena.

A continuación, me parece crucial conocer el Glaciar Perito Moreno, ya en la Patagonia, y terminar el viaje en Ushuaia conociendo la Tierra de Fuego. Es verdad que son varios vuelos internos, pero creo que merece la pena si queremos tener una visión global de lo que es Argentina.

¿Cuándo ir?

La mejor época para viajar a Argentina abarca todo el año. Dependiendo de la zona habrá una mejor época u otra. De abril a septiembre para el norte y noroeste, primavera y otoño para Buenos Aires y la parte central y entre octubre y abril para la Patagonia y Tierra de Fuego.

Perú

Machu Picchu

Otra de mis lunas de miel en América favoritas es la luna de miel en Perú. Este país es completamente espectacular, con una unión de naturaleza, cultura e historia inigualable en el continente americano.

Por supuesto, no puede faltar la visita a Cusco, al Valle Sagrado de los Incas, y a Macchu Picchu. Aquí recomiendo reservar con bastante antelación porque las visitas están limitadas, lo cual se agradece en destino, pero los cupos se gastan con facilidad.

Por otra parte, también recomiendo la Ciudad Blanca de Arequipa, una preciosa ciudad colonial junto al impresionante Cañón del Colca. Hablando de ciudades, más allá de Lima, la capital, a mí siempre me gusta incluir las ciudades de Chiclano y Trujillo. Ambas son también preciosas.

En los mismos Andes, el Lago Tititcaca es otro lugar impresionante, especialmente si navegamos para ver las islas de los uros, construidas artificialmente por este pueblo indígena con unos matorrales que crecen a orillas del lago.

Si queremos costa, a mí me encanta la zona de Paracas y la Reserva de Isla Ballesta, donde podremos ver leones marinos o, muy cerca, tendremos las líneas de Nazca. Y si nos sobra tiempo, ir hasta Puerto Maldonado, en pleno Amazonas, es el broche perfecto (o, si queremos playa, volar hasta la Isla de Pascua).

Hay tantísimo que ver en esta luna de miel que es la opción perfecta para parejas amantes de la historia, la cultura y los paisajes andinos más sorprendentes y espectaculares.

¿Cuándo ir?

Todo el año, aunque mejor de mayo a septiembre si queremos visitar Macchu Picchu.

Canadá

Jasper

La luna de miel en Canadá es otra opción interesante en Norteamérica. Aunque Canadá es un país inmenso, yo tengo claramente un recorrido favorito. Se trata del que va por la Costa Oeste canadiense.

Así, yo empezaría en Calgary y visitaría los parques nacionales de las Montañas Rocosas, como Jasper o Banff. De ahí atravesaría las praderas hasta Vancouver, la ciudad más cosmopolita del país.

Y, por último, unos días de turismo activo en Vancouver Island, que pese a su nombre no está en Vancouver ciudad, sino que es una isla inmensa enfrente de la misma, donde hay un montón de lodges para hacer actividades de naturaleza.

Esta luna de miel la veo perfecta si quieres principalmente naturaleza, pero no quieres preocuparte por mosquitos y vacunas, y, además te apetece un poco de aventura. Además, aún en verano, permite huir del calor y tener una luna de miel más fresca, perfecta para dormir abrazados.

¿Cuándo ir?

El mejor momento para Canadá va de finales de primavera a principios del otoño, siendo el verano el momento más óptimo.

Chile

Santiago de Chile

La siguiente luna de miel en América de la que te quiero hablar es la luna de miel en Chile. Aquí mi recomendación es, como en Argentina, hacer un recorrido completo de norte a sur. En el norte, hay que empezar por el Desierto de Atacama, con algunos de los mejores paisajes que puedes ver en toda la lista. El lugar más seco del planeta, aún así tiene momentos como el desierto florido, cuando sus arenas se llenan de flores.

Yo continuaría con las bonitas e interesantes ciudades del centro del país. Tanto Santiago de Chile como Valparaíso, esta última Patrimonio de la Humanidad, merecen una visita. Son ciudades muy pobladas, con museos, teatros y muchas cosas que hacer, además de disfrutar de su maravillosa gastronomía.

Para mí, el punto fuerte se da en la Patagonia chilena, concretamente en el Parque Nacional Torres del Paine. Si Atacama te había parecido increíble, esto ya es otro nivel, unos picos nevados altísimos con un paisaje de montaña único en todo el mundo.

Para acabar, nada mejor que llegar a Punta Arenas y conocer la Tierra de Fuego chilena, entre cóndores y pingüinos. O, si queremos playa, también podemos viajar hasta la isla de Pascua.

En este caso, se trata de una luna de miel también muy centrada en la naturaleza, con paisajes muy extremos y diferentes (y también alejados), teniendo que tomar diferentes vuelos internos en el proceso.

¿Cuándo ir?

La mejor época para viajar a Chile va de octubre a abril, aunque noviembre y diciembre son los mejores meses para la Patagonia chilena.

Bolivia

Calle de La Paz

No podía acabar este post sin hablarte de uno de mis últimos descubrimientos: la luna de miel en Bolivia. Ha sido mi último viaje a América y he vuelto completamente encantada, porque además me ha parecido un destino bastante único, muy diferente al resto, que mantiene un sabor indígena aún más fuerte.

Aquí el recorrido me parece también bastante claro, sin muchas otras opciones. Yo siempre empezaría por Santa Cruz de la Sierra, porque, pese a su nombre, es la ciudad situada a menos altitud del recorrido y ya de ahí iría subiendo poco a poco en altitud hasta alcanzar La Paz y El Alto.

De Santa Cruz de la Sierra iría hasta Samaipata, una pequeña localidad en la parte más baja de los Andes, muy bonita y que se ha convertido en un santuario para viajeros de todo el mundo, antes de alcanzar el fuerte del mismo nombre, Patrimonio de la Humanidad y la construcción en piedra más grande de América.

De ahí hay otras ciudades situadas en altura que tenemos que conocer y que también son Patrimonio de la Humanidad, como son Potosí y Sucre. Ya alrededor de los 4000 metros de altura, hay que tener cuidado con el mal de altura.

El siguiente paso es el Salar de Uyuni, otro de esos lugares que todos los viajeros tenemos apuntados en nuestro cuaderno como un lugar que visitar sí o sí. Pues déjame que te diga que todo lo que te pueda decir se queda corto, es increíble.

Para terminar, además de La Paz, hay que pasar por la parte boliviana del Lago Titicaca y las ruinas de Tiwanaku, la primera gran civilización de Sudamérica, todavía envuelta en misterio.

Para mí se trata de un viaje parecido al de Perú, pero más misterioso y con menos visitantes (también con más altitud). Lo recomiendo para viajeros experimentados, que quieran algo diferente y que se atrevan a exponerse a la altitud, que te puede dejar KO algún día del viaje.

¿Cuándo ir?

La mejor época para viajar a Bolivia va de abril a octubre. Es un destino ideal, porque coincide con los meses con más bodas.

Guatemala

Tikal Mejor época para viajar a Guatemala

La luna de miel en Guatemala es la última opción que quiero destacarse. Me parece una opción más original y mucho menos masificada que el sur de México, aunque se trate de una experiencia parecida.  

En este viaje lo más destacado son las ruinas mayas de Tikal e Iximché, que son super impresionantes. Desde su localización en mitad de la selva y al lado de lagos, hasta las propias ruinas en sí, especialmente Tikal, que no tiene nada que envidiarle a Chichén Itzá.

En este país también hay varios lagos imprescindibles que ver como el lago Atitlán y el lago Petén Itzá, donde se encuentra la pequeña y hermosa localidad de Flores en una isla, comunicada por un puente con el continente.

La ciudad colonial de Antigua, con sus vistas al volcán es otro imprescindible y a mí me encanta añadir la aldea indígena de Chichicastenango.

Este país tiene en común con Bolivia que es un lugar muy indígena, donde han sabido conservar sus propias costumbres. A una altitud mucho menor, no tendremos tanto frío ni hay mal de altura, por lo que si eso nos preocupa es una buena alternativa.

Aquí prima la naturaleza y la historia, así como adentrarse más en las culturas nativas de Centroamérica. A mí me parece un destino pequeñito y especial. Que, además, no requiere de vuelos internos y que permite descubrir parajes realmente hermosos.

¿Cuándo ir?

La mejor época para ir a Guatemala va de noviembre a abril. Aun así se puede viajar durante todo el año.

Espero que te haya gustado y ayudado a decidirte para hacer tu luna de miel en América. Recuerda que te puedo preparar una opción completamente a tu medida.

Besos,

Sofía

reservas@losviajesdesofia.com

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