Como ya sabéis, algunas veces, nuestros clientes tienen a bien redactar su experiencia de viaje con nosotros.

En esta ocasión, Natalia y Jon se fueron de luna de miel a Vietnam y Camboya, y han quedado encantados 🙂

Por cierto si es un destino que te interesa, aquí tienes una ruta de 20 días.

Pero no me enrollo más, aquí os dejo con el testimonio de primera mano de Natalia y Jon.

Natalia y Jon, un viaje por Vietnam y Camboya

Si lo que buscáis es un país de contrastes, habéis acertado, Vietnam y Camboya es el destino perfecto para vuestra luna de miel.

Decidimos pegarnos el viajazo, 21 días de recorrido, al final, uno sólo se casa una vez en la vida…, o eso es lo que espera ?

Vietnam te conquista de norte a sur.

Los viajes de Sofía nos había organizado una ruta con la cual no perdimos detalle.

Al norte, conocimos Sapa.

Un lugar perdido entre nubes y montañas, donde puedes ver los inmensos arrozales que bañan las laderas.

Te enamora su gente. Allí viven 24 etnias diferentes, cada una con su propio dialecto y que la única forma de comunicarse entre sí es con el vietnamita.

Sorprende su tranquilidad, su aire puro y la paz que uno siente cuando se pierde haciendo trekking entre sus montañas.

Como dirían los chilenos…: ¡es un imperdible!

Un poquito más abajo, Hanoi.

Ahí, sí que nos dimos cuenta de que estábamos en Asia.

Ese orden caótico con el que conviven coches y motos, más motos que coches, y cómo te la juegas cada vez que cruzas una calle.

Disfrutamos como enanos callejeando, montando en tuk-tuk, viendo las marionetas de agua e incluso, cómo nos impactó el Mausoleo de Ho Chi Minh.

De ahí, directos a la Bahía de Halong.

Si Sapa y Hanoi nos había gustado…, Halong nos flipó.

Cientos o miles de islotes que salen del mar y parecen nunca acabar.

Este es el programa de Natalia y Jon

Pasamos 2 noches alojados en un barco espectacular. Jamás habíamos visto un camarote igual, con su terraza enorme, su baño de lujo, su cama inmensa y todo, con ventanales enorme con vistas a la bahía.

Hicimos kayak, totalmente recomendable. Nos lo pasamos en grande.

Después de ver naturaleza, de conocer el caos en Hanoi, nos faltaba algo de historia.

El siguiente lugar fue Hue. Visitamos tumbas, pagodas y templos. Las tumbas son increíbles. Están a las afueras de la Ciudad, pero sin duda alguna, hay que ir a verlas.

La Ciudad Prohibida, es otro imperdible, queda poquito después de la guerra con los americanos, pero todavía guarda un encanto especial.

Próxima parada, Hoian. 21 días dan para mucho.

Pequeña ciudad que se conserva tal cual fue. Está algo saturada de turistas, pero no puedes dejar de verla. El puente cubierto japonés, las salas de comercio, y las casas antiguas, te hacen creer que estás en una película.

Cuando llega la noche se llena de farolillos de miles de colores. Al menos, hay que dormir una noche allí para no perderse ese espectáculo.

Y cuando ya estás hecho a un país, sus costumbres, su gente, su comida…, viene un nuevo contraste: Camboya.

Para nosotros Camboya fue muy especial.

Visitamos sus templos míticos, Angkor Wat, Beng Mealea…, te alucina ver cómo la selva se come la piedra, todo lo que te cuenten es poco.

Y con un estilo muy distinto, conocimos Phnom Kulen, donde fuimos bendecidos por un monje, e hicimos una ofrenda al inmenso Buda tallado en la piedra de la montaña.

Se puede decir que nos encantó ver cómo se vive el Budismo.

Sus noches fueron increíbles, aprovechamos a salir de copichuelas y Los Viajes de Sofía nos sorprendió con entradas al Circo Phare, ¡muy recomendable!

Última fase del viaje…, Sur de Vietnam.

De nuevo, como en casa ?.

Aterrizamos en Ho Chi Minh, una gigantesca ciudad donde hicimos compras en los enormes mercados donde uno pone a prueba su capacidad de regateo.

¡Es divertido!

De ahí, a conocer cómo vive la gente del sur. Hacia el Delta del Mekong.

Si en el norte viven de las plantaciones de arroz, al sur viven del río.

Conocimos su mercado flotante y nos dimos un paseíto en bici por sus orillas que nos encantó. Comimos frutas que no conocíamos hasta hartarnos…

Y finalmente…, relax en una islita del sur Phu Quoc.

Nos pilló un Monzón y poco pudimos disfrutarlo. Pero si nos pedís consejo…elegiría otra isla para pasar los últimos días donde os garanticéis el buen tiempo y disponga de buena oferta de restauración y actividades.

Somos de la opinión de que repetir un viaje habiendo tanto mundo por conocer es algo que nunca haríamos, pero sin duda este es un destino único para volver.

Reflexiones:

  • ¿Con qué nos quedamos?… Sapa, Halong o tal vez, Hoian…, difícil pregunta…, ¡Hanoi mola mucho también! Y los templos de Camboya…, no podemos contestar.
  • ¿Qué destacamos del viaje? Los guías, fueron geniales. La comida vietnamita y ¡los hoteles!
  • ¿Qué cambiaríamos? Phu Quoc.
  • ¿Si tuvieras menos días, qué dejaríamos de ver? El Delta del Mekong.
  • Todo el viaje en dos palabras: Contraste e Impactante.

Aquí puedes leer otros testimonios de nuestros viajeros 🙂

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