Saber qué hacer en Tanzania es la manera más sencilla de disfrutar el viaje. A diferencia de otros destinos de Asia y Europa, que dejan más lugar a la improvisación, los safaris en África requieren planificación.

Es importante que sepamos qué veremos ver y que podemos hacer en cada lugar, de manera que lo podamos reservar con antelación. Experiencias como los safaris en globo para ver la Gran Migración se agotan rápidamente y solo teniéndolo en cuenta a la hora de reservar el viaje podemos permitirnos encontrar nuestra plaza.

Tanzania es un país fascinante, lleno de naturaleza y paisajes impresionantes. Con una cultura única, una fauna abundante y algunas de las mejores playas del mundo en Zanzíbar, que también destaca por su cultura de influencia árabe e india, es un lugar que no olvidaremos.

Si vas a hacer un viaje a Tanzania en 15 días, aquí tienes algunos de mis imperdibles.

Volar en globo sobre la Gran Migración en el Parque Nacional del Serengueti

Globos en Masai Mara

Si vas al Serengueti entre junio y octubre, hay un imprescindible qué hacer en Tanzania. Me refiero, por supuesto, al safari en globo sobre la Gran Migración.

Estamos ante uno de los fenómenos naturales más impresionantes de la tierra, que ha convertido al Parque Nacional del Serengueti en uno de los destinos más visitados.

Durante esta época más de un millón de ñus, cebras, gacelas y otros ungulados emigran desde el sur del Serengueti al norte primero y, posteriormente, cruzan el río Mara para llegar hasta Masai Mara, en Kenia.

Lo hacen cada año porque el suelo se va secando y necesitan agua y pastos frescos. Por el camino, leones, leopardos y otros depredadores como los cocodrilos, intentarán interceptarlos.

Aunque la Gran Migración también se puede ver en un safari normal, si tenemos la oportunidad de verla en globo, merecerá mucho la pena. Al final con tu 4×4 tienes que verlo a una distancia de seguridad, pero con el globo puedes ponerte directamente por encima de este inmensísimo grupo de animales. No hay mejor forma de verlo que desde arriba.

Si hay que tener en cuenta que las fechas exactas y la ubicación de las manadas de ungulados no siempre es igual. Todo va a depender del clima y de las lluvias que haya habido ese año, por eso también es más fácil encontrarles desde el cielo.

Ver amanecer en el Parque Nacional Tarangire

Elefantes en el río Tarangire

Al sur del Parque Nacional del Serengueti, se halla el Parque Nacional de Tarangire. Se trata de un parque estrecho y alargado, el sexto en tamaño de Tanzania, que rodea al río Tarangire.

Cuenta a los cinco grandes y es muy conocido por sus poblaciones de leones, jirafas, cebras, leones y búfalos. Además, es el parque nacional con más elefantes del país.

Así, cada amanecer, podemos ver a los elefantes y otros animales acercándose a la orilla del río para beber agua. Este paisaje se convierte en un pequeño ritual de cada día, que, con las luces del amanecer y los baobabs del parque, se convierte en uno de los espectáculos más fotogénicos qué hacer en Tanzania.

Uno de esos lugares para tener preparados la cámara de fotos y los binoculares. Tendrás una de esas instantáneas de las que no se olvidan.

El paisaje del Tarangire también es bastante particular. Destacan especialmente los inmensos baobabs y las acacias. De hecho, se trata del parque de Tanzania con mayor número de baobabs. Pasear entre estos árboles absolutamente enormes es increíble.

Ver a los Cinco Grandes en el Área del Ngorongoro

Primer plano de rinoceronte negro en el Ngorongoro

Para mi gusto, el mejor lugar para ver a los Cinco Grandes es el cráter del Ngorongoro. Dentro de este cráter de 16 kilómetros de diámetro se halla el Área de Conservación del Ngorongoro, un parque nacional pequeño pero imprescindible.

El Ngorongoro era un antiguo volcán, aún más grande que el Kilimanjaro, que explotó hace entre dos y tres millones de años. Con el tiempo, el cráter que provocó la explosión se llenó de animales y diferentes ecosistemas como bosques, llanuras, zonas de marismas o un lago. En total, hay cinco ecosistemas diferentes.

Allí, en solo esos 16 kilómetros cuadrados, se pueden ver fácilmente los Cinco Grandes (leones, leopardos, elefantes, búfalos y rinocerontes), así como otras especies como jirafas, monos, hienas, gacelas o cebras.

Como este cráter está rodeado por grandes paredes, los animales no migran ni salen de allí. Por eso, es mucho más sencillo verlos que en otros parques nacionales de Tanzania. Es un espacio reducido, con una fauna increíble esperando a ser divisada, con todo tipo de ecosistemas y un paisaje realmente espectacular.

Si no sabes qué hacer en Tanzania, pasar por el Ngorongoro es uno de los imprescindibles.

Personalmente, creo que el Ngorongoro es simplemente un sueño. Tuve la suerte de, además, quedarme en uno de los lodges que hay en las paredes, con vistas a todo el parque y es que me flipó. No podía ser más espectacular.

Lo habitual, porque es más económico, es alojarse en Karatu, una zona situado al norte, entre granjas de café. Que también tiene su encanto pero, claro, no es lo mismo.

Hacer una cata de café en Karatu

Campos de café en Arusha

Otro lugar que tenemos que ver en Tanzania son sus plantaciones de café. Muchos de los mejores cafés del mundo vienen de esta parte del planeta y podemos dedicar una parada a aprender un poco más de ello.

De hecho, hay haciendas productoras de café que también funcionan como lodges, pudiéndonos alojar y hacer un tour por sus campos de café además de hacer safaris en los parques nacionales de alrededor.

Durante el tour veremos los campos de café, pero también todo el proceso que hay después y que es bastante más complejo de lo que imaginaba. Y, bueno, por supuesto, se hace degustación de los cafés locales. ¡Te prometo que nunca habrás probado nada igual!

Luego te puedes llevar, si quieres, café de vuelta a casa y dar a probar a tus amigos y conocidos. De verdad que vas a seguir soñando con esa taza de café con el paso del tiempo.

A mí esta experiencia me gusta porque ofrece también otra visión de lo que es Tanzania, que es mucho más que safaris. La agricultura es la principal ocupación de su población, y muchos de ellos se dedican a la industria del café. Verlo de cerca te ayuda a entender un poco más dónde estás y cómo se ganan la vida.

Navegar entre flamencos Parque Nacional del Lago Manyara

flamencos en un lago Tanzania

El Lago Manyara es uno de los lugares más interesantes para visitar de Tanzania. Dentro de lo que podemos hacer en el parque, hay dos cosas imprescindibles qué hacer.

Lo primero es navegar en el lago, que forma dos tercios del Parque Nacional y que es Reserva de la Biosfera por la UNESCO desde 1981. Desde la barca, además de todo tipo de aves, estamos en el mejor lugar del país para ver flamencos.

¡Es increíble la cantidad de flamencos que hay!

Por otra parte, en la zona de bosque junto al lago es muy llamativo la presencia de distintas especies de primates, pero también de leones. Se trata de leones trepadores, que suben a los árboles para huir de los mosquitos, muy abundantes en la zona por el lago.

Así, tanto navegar como ver los leones trepadores son dos experiencias únicas en este parque nacional.

Entre los árboles, además, también podemos encontrar monos. Hay varias especies de primates: babuinos, monos azules y monos vervet, principalmente. En este viaje, no abundan demasiado, así que también podemos aprovechar para visitar a nuestros primos y verlos interactuar entre sí. Es muy curiosa la diferencia entre su socialibilidad y el resto de animales de la sabana.

Se nota muchísimo que estamos relacionados y que, como especie, nos encanta jugar y hacer cosas juntos.

Aprender de las tribus africanas junto al Lago Eyasi

Tribu Hadza

El Lago Eyasi es otro de los grandes lagos que visitar en Tanzania. Aunque aquí también se pueden ver flamencos y otros animales, lo que más me gusta de esta zona es la oportunidad de conocer más sobre la cultura local aprendiendo junto a sus tribus.

Para mí, la más interesante es la tribu de los hadzabe. Esta población cuenta con unos 1500 miembros, de los que 400 siguen viviendo como cazadores-recolectores. Es decir, no cultivan ni tienen ganado, sino que cazan y comen de lo que encuentran en la naturaleza.

Al no estar aislados, su vida es algo diferente a cómo era hace unos siglos. Por ejemplo, es normal verles con ropa occidental junto con sus pieles tradicionales. Puedes ver a un hadzabe con un pantalón vaquero y una capa de una gacela que cazó el día anterior, por ejemplo.

Y es que además de cazar y recolectar, también hacen mucho trueque consiguiendo objetos provenientes de “la civilización”. Por ejemplo, consumen mucha marihuana, dicen que para tener valor para enfrentarse a los animales salvajes.

Conocerles y ver esta forma de vida muy tradicional, pero que combina algunos elementos más modernos, me dejó bastante impactada.

Muchos más modernos son sus vecinos los datoga, con los que suelen hacer trueque. Esta tribu son los enemigos tradicionales de los masai y tienen cultivos y ganado.

Sin embargo, su gran especialidad es la metalurgia y la artesanía. Utilizan todo tipo de elementos, como cables de cobre, para crear joyas y verdaderas piezas de autor hermosísimas y totalmente recicladas.

Habitualmente, los hadzabe comercian y cambian algunas de sus piezas de caza con las armas de metal, como lanzas o flechas, que crean rudimentariamente los datoga.

Si vas a pasar por el Lago Eyasi conoce a las dos tribus, no lo vas a olvidar nunca.  

Hacer un safari a pie Parque Nacional de Arusha

Arusha en jirafa

El Parque Nacional de Arusha no siempre se visita, aun pasando por la ciudad de Arusha. Esta ciudad es un lugar estratégico porque se encuentra a medio camino entre el Parque Nacional del Serengueti, el Lago Manyara, el Kilimanjaro y el Área del Ngorongoro.

Al contar con aeropuerto, es muy buena zona incluso para hacer base y visitar el resto de los parques.

Sin embargo, no mucha gente sabe que el Parque Nacional de Arusha es muy interesante en sí mismo y cuenta con los Cinco Grandes.

Dentro de las actividades más interesantes que podemos hacer en el parque se halla el safari a pie. Puedes ver leones, leopardos, antílopes, jirafas, elefantes y otros muchos animales junto a nuestro guía, en un safari totalmente seguro. Iremos con un ranger armado, para tener todas las garantías.

También hay otras opciones de senderismo en zonas de selva, los bosques de acacia o incluso de alta montaña en el Monte Neru, el segundo pico más alto de Tanzania. Por otra parte, a mí también me parece muy bonita la Cascada de Ngurdoto, algo poco habitual que ver en Tanzania y que seguro que te encanta.  

Quizá no sea algo tan imprescindible como el Serengueti, pero si que le da a tu viaje un toque más diferente y especial. A mí siempre me gusta hacer otras cosas más allá de «lo que todo el mundo hace» y así conocer un poco más profundamente el destino.

Hacer senderismo en pleno Kilimanjaro

Senderismo en el Kilimanjaro

¿Qué te parece subir a la montaña más alta de África? Bueno, la cima del Kilimanjaro, a 5.895 metros, es un lugar solo indicado para alpinistas profesionales.

Sin embargo, si somos más amateurs, podemos igualmente hacer un safari en el Parque Nacional del Kilimanjaro, o subir la montaña en las zonas más bajas, sin llegar a la parte más complicada.

El Kilimanjaro, de hecho, tiene tres picos diferentes. El más conocido es el Kibo, que es el que está situado a 5.895 metros, pero también está el Mawenzi a 5.149 metros y el Shira a 3.962.

Para subir, hay tres rutas diferentes: Machame, Lemosho y Marangu. Como te decía, yo no te recomiendo subir demasiado salvo que seas alpinista profesional, pero ver las etapas más bajas de la montaña puede ser bastante interesante.

Yo me acerqué a la parte baja de la montaña, porque tenía curiosidad, y me pareció un paisaje bastante diferente al resto. Eso sí, desde abajo no se pueden hacer buenas fotos de la montaña, es mejor alejarse a otros parques nacionales para ver la imagen mítica que tenemos en la cabeza.

Es algo más de hacer para decir ‘he estado ahí’ que para inmortalizarlo en una fotografía. Y para conocer, de nuevo, otra cara de Tanzania, más allá de la parte más popular.

Conocer a los monos colobos rojos del Bosque Jozani

Colobo Rojo

Dejando de lado la Tanzania continental, entre lo que ver en Zanzíbar tenemos que mencionar el Bosque Jozani. En este bosque, hay unos habitantes muy especiales, que solo se pueden encontrar en esta zona en todo el mundo: los monos colobos rojos.

Estos monos se han desarrollado de manera diferente al resto de monos colobos, con un pelo rojizo oscuro y una cola blanca, que los hace muy fotogénicos. Se alimentan principalmente de hojas, aunque también pueden comer algún insecto.

Más allá de la visita a los monos, el Bosque Jozani es un lugar ideal para hacer senderismo y descubrir su biodiversidad. La isla de Zanzíbar no cuenta con mucho bosque, pero este lugar se ha convertido en su principal santuario natural.

Así, más allá de descansar en la playa, tendremos otra cosa que hacer en Tanzania durante la estancia en la isla. Vivir una naturaleza más boscosa y diferente a las sabanas del continente, conociendo unos animales únicos.

Mucha gente se piensa que Zanzíbar es solo playa, pero la verdad es que está llena de rincones por descubrir. A mí me encantan los monos, así que disfruté muchísimo la visita a Jozani.

Navegar entre delfines y ballenas en Zanzíbar

Ballena jorobada en Zanzíbar

Siguiendo con las actividades en Zanzíbar, hay otra imprescindible que te tengo que comentar. Coger un barquito para divisar delfines y ballenas es una experiencia increíble, que te muestra más de la enorme biodiversidad marina que hay en esta zona del Índico.

Podemos hacer excursiones desde diferentes sitios. Por ejemplo, desde Kizimkazi parten varios tours para ver delfines, muchos de ellos también paran para hacer esnórquel y buceo en mitad del océano, en plenos arrecifes de coral.

Si lo que queremos es ver ballenas jorobadas, la mejor opción es el Área de Conservación Menai Bay, ya que en esta zona las ballenas paran a comer y reproducirse de julio a octubre.

Para combinar ballenas, delfines y arrecifes de coral haciendo buceo o esnórquel, otra opción es la pequeña localidad costera de Nungwi. Aquí podrás encontrar múltiples opciones.

Muchas veces, desde tu propio resort, te organizarán directamente las excursiones, por lo que no tendrás que preocuparte por nada. Yo siempre lo he hecho así, aunque normalmente ya lo tenía reservado desde casa, y la experiencia ha sido bastante buena.

Para mí esa mezcla del mar con la sabana, es lo que hace tan diferente y única a Tanzania.

EXTRA: Descansar en una playa de arena blanca en Zanzíbar

Playa de Zanzíbar

Por último, también quiero añadir a este post de qué hacer en Tanzania el no hacer. Como lo oyes, al final también es importante dejarse un tiempo para simplemente descansar y relajarse.

Especialmente si estamos haciendo una luna de miel en Zanzíbar, pero también si venimos de hacer un safari en la Tanzania continental. Tener un ratito para nosotros, estar en una tumbona en la playa, dándonos un resfrescón o tomándonos un cóctel, pues también es parte del encanto de unas vacaciones.

Así que yo te recomiendo que no te obsesiones con hacer cosas y cosas durante todo el tiempo que dure el viaje, también déjate un poco de tiempo para parar, respirar y conectar contigo mismo o contigo misma. Te prometo que me lo agradecerás.

Ya sabes que, si quieres disfrutar de un viaje inolvidable en Tanzania, puedo prepararte un viaje totalmente a tu medida. Déjame ayudarte.

Besos,

Sofía

reservas@losviajesdesofia.com

Programa Tanzania

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